Va un joven donde un sacerdote a confesarse y le dice: “padre, estoy enamorado de Cuqui”, el cura le dice: “�pero hijo, eso no es pecado! Ve en paz”.
Llega otro y le dice: “padre, estoy enamorado de Cuqui”. Tambi�n a �ste le dice el cura: “�pero hijo, eso no es pecado! Ve en paz”.
Llega un tercero a confesarse y le dice: “padre…”; el religioso record�ndose de los otros dos le dice: “no me digas que t� tambi�n est�s enamorado de Cuqui”.
“No padre, yo soy Cuqui”, le responde aquel.