Uno en la oficina va y le dice al jefe:
“Que si da usted su permiso, jefe.”
“�Para qu�?”
“Pues, para salir, porque mi mujer va a tener un ni�o…”
“�Pues, claro, hombre! �Faltar�a m�s! �Vaya usted enseguida!”
Al cabo de unas dos horas vuelve y, al verlo, el jefe se sorprende y le pregunta:
“�Pero hombre! �Qu� r�pido! �Ya ha nacido el ni�o?” Y el otro responde:
“No. �Qu� va! Ahora hay que esperar los nueve meses…”