Un homosexual pasaba por una casa en construcci�n, y los alba�iles gritaron:
“�Adi�s maric�n!”
Y �l les respondi�:
“�Adi�s alba�ilotes feos, sucios y fuchis!”
Al d�a siguiente, volvi� a pasar por la misma obra, pero esta vez los alba�iles gritaron:
“�Adi�s mamacita!”
A lo que respondi�:
“�Hasta luego, se�ores arquitectos!”