Un granjero y su joven esposa viv�an en el campo y un cura los visitaba de vez en cuando y ellos lo invitaban a cenar un caldo de gallina.
Esto sigui� por alg�n tiempo y el cura empez� a ir pr�cticamente todos los d�as. El granjero ten�a que irse a trabajar en el campo mientras el cura acompa�aba a la joven esposa, y cada vez que el granjero regresaba, su esposa le ped�a que matara una gallina para la cena.
Despu�s de un duro d�a de trabajo el granjero estaba metiendo el tractor al granero cuando su esposa se asom� a la puerta de la casa y le grit� que le llevara una gallina para que pudiera cocin�rsela al cura. El granjero, que ya no aguantaba al sacerdote, grit�: “�A joder con el curita!”
A lo que la joven esposa replic�: “Eso ya lo hice, pero de todos modos necesito la gallina.”