Un exc�ntrico millonario compra una momia egipcia en un mill�n y medio de d�lares, y decide certificar su autenticidad. Para eso, la manda al Museo de Egiptolog�a de Texas. All�, tras algunas pericias infructuosas, se declaran incompetentes y le recomiendan que la lleve a la Universidad de Par�s.
El tipo la lleva a Par�s, donde le dicen lo mismo y le recomiendan que vaya a Egipto.
El millonario entonces se va con la momia a Egipto. Recorre el Museo de El Cairo, la Academia de Antropolog�a, la Academia de Historia y nada. Cuando est� saliendo del �ltimo museo se le acerca un ordenanza y le dice:
“�Usted quiere averiguar todo sobre esa momia?”
“S�.”
“Bueno, yo le voy a dar una direcci�n, pero por favor usted no diga que se la d� yo. Mire, vaya a la Polic�a Federal en Buenos Aires, en la Argentina. Pida hablar con este Sargento, �l lo va a ayudar.”
El tipo va a la Argentina, se dirige al Departamento de Polic�a y pide hablar con el Sargento indicado por el ordenanza egipcio.
“Mire, me dijeron que hable con usted, que me iba a poder ayudar… Yo quiero averiguar lo m�s posible sobre esta momia.”
“D�jemela y venga dentro de un par de d�as.”
El millonario vuelve a los tres d�as totalmente desesperanzado y le pregunta al Sargento:
“�Y? �C�mo va la cosa?”
“Mire, se trata del Rey Thor IIX, t�o abuelo de Tutankamon, que vivi� en los a�os 1300 a. de C. Hab�a sido amante de la esposa del abuelo de Tutankamon y por esto se pele� con su hermano muriendo en la lucha y dejando el reino a su sobrino, el padre de Tutankamon. Adem�s, tambi�n parece que era un depravado porque intent� violar a su hija. De chico sus padres le pegaban, lo que lo marc� para toda su vida y…”
“Pare, pare. �C�mo averigu� todo esto?”
“Al principio cost� un poquito, pero cuando lo apretamos enseguida larg� todo.”