Un deportista sali� a correr por el monte y, despu�s de unos kil�metros, se puso a hacer flexiones como un loco contra el suelo. Cuando llevaba as� un buen rato, acert� a pasar por all� un pastor que se fue acercando poco a poco sorprendido.
Al llegar junta a �l, en una de las subidas y bajadas, le dio con el bast�n en el culo y le dijo:
“�Pero para, chavaaal! �Que se te ha “largao” la moza!”