Un borracho est� buscando una fiesta y ve una casa con mucha gente afuera. Entra y dice gritando:
“Tres hurra por el santo”.
“Caballero, esto no es un cumplea�os sino un velorio”, le recrimina una se�ora.
Mirando el caj�n del difunto, el beodo contesta:
“Ah, ya me parec�a muy grande la torta”.