Resulta que Jos� y la Mar�a eran unos j�venes campesinos que estaban de novios.
Un d�a de tantos Jos� not� que la Mar�a tenia los dedos de los pies muy abiertos (separados) y le pregunta:
“�Hey vos Mariya!” con tono de campesino de tierra adentro, “�Purque vos ten�s los dedus de los pies tan jabiertos?”
Y la Mar�a le responde:
“Es que yo camino descalza por el lodo, �no ves?”
Jos� se queda ido y s�lo alcanza a pensar en voz alta:
“Aaah pos s�… debe ser por el lodo…”
El caso es que con el tiempo se casaron. Y a la ma�ana siguiente, despu�s de la noche de bodas, Jos� despierta a Mar�a y le pregunta:
“�Hey vos Mariya!… �Es que tambi�n te sentabas en el lodo?”