Manolo y Venancio van de cacer�a, pero como no ten�an perros, deciden ir a la casa de un amigo a conseguirlos. El camarada les presta tres de sus mejores perros.
Dos horas m�s tarde, los tontilandeses regresan con el amigo:
��No tienes otros tres perros m�s que nos prestes?�
��Otros tres?�, pregunta asombrado el amigo.
��S�, es que los otros tres perros que nos prestaste ya los cazamos!�