Manolo le conf�a a Venancio:
“Hombre, no se lo digas a nadie pero estoy enga�ando a mi esposa”.
“Pero, �c�mo es eso de que est�s enga�ando a tu esposa?”
“S�, f�jate que ayer la encontr� en mi cama con otro hombre”.
“�Pues no que t� eres el que la est� enga�ando!”, exclama sorprendido Venancio.
“S�, es que ella todav�a no sabe que yo s�”.