Manolo era estudiante de agricultura y empez� a trabajar como aprendiz de un viejo granjero. El primer d�a se�al� un campo donde el grano maduraba al sol y le dijo al granjero:
“Sus t�cnicas son in�tiles. Yo no creo que ni un saco de ma�z saque de ese terreno”.
“Yo tampoco lo creo”, repuso el granjero, “�eso es centeno, idiota!”