Llega un paciente con el m�dico familiar:
“Doctor, f�jese que siento un aire que, del est�mago, se me sube al pecho y cada vez es m�s constante”.
“No se preocupe, usted lo que tiene es el mal del pedo retorcido, que est� buscando por donde salir, y como usted tiene cara de culo, por eso se confunde”.