Llega un mat�n a una

Llega un mat�n a una cantina:

“�Qui�n es Juan P�rez? �Qu� qui�n es Juan P�rez?”

Un borrach�n delgaducho se levanta y contesta:

“Yo soy Juan P�rez”.

Entonces, el matasiete le pone una golpiza que lo deja moribundo y se va. De improviso, el beodo se empieza a re�r y el cantinero, sorprendido, le cuestiona:

“�De que te r�es, si te acaban de apalear?”

“Lo enga�e, yo no soy Juan P�rez”, le responde con voz tartajosa.

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