La novicia encargada de las compras se iba persignando por toda la calle, cuando se topa con el cura:
“�Hija m�a! �Por qu� vas persign�ndote?”
“Es para que no se me olvide lo que me encarg� la madre superiora”.
“�Y qu� fue lo que te encarg�?”
Una cabeza de ajo, dos litros de leche y un estropajo.