Estaba el Creador repartiendo las enfermedades en todo el cuerpo:
“Hepatitis… te vas al h�gado; laringitis… te vas a la faringe; migra�a… te vas a la cabeza”.
En eso que llega el SIDA corriendo y se quiere meter a la fila, entonces todas las dem�s enfermedades comienzan a gritar:
“�A la cola, a la cola!”