Est�n un sacerdote, un naturalista y un vaquero contemplando la majestuosidad del Ca��n del Colorado, y dice el primero con expresi�n de asombro:
“�Qu� maravillosa creaci�n del Se�or!”
El segundo por su parte dice:
“�Qu� portentosa obra de la naturaleza!”
Y el vaquero:
“�Qu� lugar tan jodido para perder una vaca!”