Eran dos amigos, Pepe y Ra�l, que estaban acostados sobre la hierba en la plaza. Los dos no ten�an dinero ni manera de conseguirlo. Pepe le dice a Ra�l:
“Si trajeras $20 pesos, te daba mis nalgas”.
“No, no traigo ni un cinco”.
“Bueno, si quieres me puedes pagar hasta la otra semana”, propone Pepe.