En un elegante bar, un tipo se acerca a la mesa de una hermosa mujer que se encontraba sola.
“Disculpe, podr�a invitarle una copa”.
“�Est� Ud. loco! �Qu� me vio cara de prostituta?”, grita la f�mina.
El individuo, apenado, se regresa a su mesa seguido por la mirada de todos los clientes.
Despu�s de un rato, la chica se acerca a la mesa del caballero:
“Le ofrezco una disculpa. Soy psic�loga y estudio el comportamiento de la gente ante situaciones inesperadas.
“�Qu�, cinco mil pesos por una noche!”, exclama el hombre.