En Tontilandia, una pareja est�ril adopta un beb� camboyano. Inmediatamente se inscriben en una academia de lenguas orientales. La secretaria del lugar les pregunta por qu� raz�n quieren aprender los idiomas de oriente. Y el orgulloso padre responde:
“Es que adoptamos un beb� camboyano. Todav�a no habla, pero cuando empiece queremos poder entender lo que diga”.